¡Buenas andamieras!

Aquí una nueva por estos lares.  Antes de nada me presento para que me ubiquéis un poco.

Me llamo María y soy Coach Profesional de Mujeres. Me declaro lesbiana totalmente visible y feminista, asumiendo el Feminismo como una forma de vivir tratando de ser más libres.

Hace dos años empecé mi propio proyecto de Coaching. Siempre he sido una persona multidisciplinar, pero a la hora de tener que elegir mis estudios universitarios no lo tenía claro. Esa falta de claridad iba de la mano de una creencia limitante que me ha acompañado mucho tiempo; “una no puede dedicarse a algo que le guste/disfrute”. Muy fuerte, lo sé.

Para que me entiendas mejor, fui una estudiante con buenas notas pero con mucha inquietud por todo lo que implicase creatividad. Pero eso, según mi forma de pensar y respaldado por mi entorno cercano “no me daría de comer”. Acabé estudiando lo que muchos consideran una carrera “con salida”. Y ahí empezaron mis quebraderos de cabeza.

Matriculada en Ingeniería Técnica en Informática de Gestión, el primer cuatrimestre aprobé todas las asignaturas, pero después empecé a perder el interés y sentirme frustrada. No me gustaba, pero no me permitía sopesar la idea de hacer otra cosa. Así que empeoré hasta llegar a sentir una gran resistencia a entrar a la facultad. En ocasiones no podía ni ir a la cafetería. ¡La cafetería!

Posteriormente logré «buenos trabajos», pero continuaba sintiendo que tenía potencial dentro que no estaba siendo aprovechado. No sabía por dónde tirar ni a quién acudir para que me ayudasen.
¿Consecuencias? Muchas y variadas formaciones combinadas con distintos trabajos e intentos de proyectos pero siempre la misma sensación; frustración, desesperanza, incompetencia y falta de claridad. Hicieron falta años para aclararme e identificar lo que quería hacer y cómo.

Dicen que cuando la discípula está preparada aparece la maestra. En mi caso fue así, topé con el Coaching. Ya por entonces tenía claro que no quería seguir trabajando en lugares donde mis valores no eran respetados y yo entraba en conflicto. Sabía lo que no quería, pero me costaba mucho especificar y definir cómo enfocar a lo que me quería dedicar. Me sentía incomprendida y tenía miedo a equivocarme.

Cuando una se dispone a hacer una cambio significante en su vida, esos cambios generan resistencias y miedos en una misma y en su entorno. Esto se debe a que de una forma u otra al tú cambiar, ellas también se ven obligadas a hacerlo.
Escuché cosas como “estás loca”, “vas a tirar tu vida a la mierda”, “tal y como están las cosas mejor quédate como estás, “no tienes derecho a quejarte”. Pese a todo, la decisión ya estaba tomada. Busqué bastante y terminé estudiando y certificándome como Coach.

Siempre me había gustado mucho ayudar a las personas y tenía la posibilidad de diseñar mi proyecto a mi gusto y plasmar en él mi misión. Y eso es ayudar a mujeres que están pasando de una forma u otra por lo mismo que yo he experimentado. Ese cocktel de bloqueo, miedo, estancamiento, desesperanza, frustración.

No tengo ningún problema con los hombres, nada en contra y si te estás preguntando si trabajaría con alguno te diré que si la propuesta es interesante y de acuerdo a mis valores, trabajaría. Pero en general, mi objetivo, mi acompañamiento, mi energía y dedicación es para ellas, nosotras.

La verdadera ayuda para mí reside en acompañar a esa persona a que descubra lo que necesita por ella misma y establecer un plan de acción que se lleve a cabo. Sin olvidar nunca que el éxito de todo proceso dependerá de la persona que lo realiza.

Una de las preguntas que me suelen realizar cuando digo que soy Coach es “¿Eres como una psicóloga?». No, no soy una psicóloga, no hago terapia.
Acompaño a personas con problemas actuales que tienen la voluntad de cambiar algo y conseguir resultados distintos. En Coaching se trabaja sobre el presente con vistas al futuro, partiendo de la base de que la persona es la experta en su propia vida.

Y bueno hasta aquí esta introducción, siento si he soltado una chapa, pero como me han dado la oportunidad de ser parte de esta familia quiero con mis artículos poder aportar mi experiencia/conocimientos y para ello veía oportuno contar un poco quién soy y lo que hago.

Es una placer estar aquí. ¡Nos leemos!

 

«Nueva Coach del Andamio»
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